
Una y mil veces recaída crudamente,
y otras tantas veces levantada,
se resistió a morir y lastimada
renació en sus verdes claroscuros.
Hasta el último momento fue habitada
sirviendo de refugio en las tormentas
no dejando a sus hijos sin cubierta
hasta poder lograr nuevo destino.
Espíritu duro es el del fundo
añosa morada del recuerdo,
Donde espíritus acompañaron sueños
en la clara mirada hacia el futuro.
Pues fue clara la idea del abuelo
agrupar para salir fortalecidos
Es planteo de estratega visionario
el simple acamarse ante los vientos.
Asegurar el futuro de los hijos
y brindase con afecto al bienvenido.
Horacio Montes Bradley
marzo de 2010